Sobre el proyecto
El proyecto se ubica en Madre de Dios, región tropical al sudeste del Perú que forma parte de la cuenca del río Amazonas y es reconocida internacionalmente como una de las áreas con mayor biodiversidad del planeta. Alberga gran parte de los bosques de castaña del mundo, bosques primarios de alta riqueza biológica que solo se encuentran en el triángulo natural formado entre las fronteras de Perú, Brasil y Bolivia. Estos bosques son un hábitat vital para innumerables especies y un recurso fundamental para las comunidades locales que los habitan.
Triple impacto
Conservación de la biodiversidad
El proyecto protege ecosistemas amazónicos que ofrecen refugio a especies amenazadas como la nutria, el jaguar, el puma, el tapir de tierras bajas y el oso hormiguero gigante. La región incluye áreas protegidas de gran relevancia, como el Parque Nacional del Manu, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.
Impacto ambiental
Al prevenir la deforestación y promover la restauración de ecosistemas amazónicos, el proyecto evita la liberación de carbono almacenado en los bosques y contribuye a la mitigación del cambio climático y la preservación de la biodiversidad de la Amazonía peruana.
Impacto social y económico
El proyecto crea oportunidades económicas a través de la promoción de actividades forestales sostenibles que generan ingresos durante todo el año para comunidades que tradicionalmente dependen de la recolección estacional de castaña. Actualmente beneficia a 405 familias, con el objetivo de incorporar nuevas familias al proyecto de forma progresiva.
Ubicación
El proyecto se desarrolla en Madre de Dios, región tropical al sudeste del Perú, en la cuenca del río Amazonas.
Responsables del proyecto
El proyecto es desarrollado por BAM (Bosques Amazónicos), organización especializada en la protección y restauración de ecosistemas amazónicos, con foco en la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo económico, social y ambiental del Perú.
Metodología de medición
El proyecto está certificado bajo el Verified Carbon Standard (VCS) y el Climate, Community & Biodiversity Standard (CCB), dos de los estándares más reconocidos del mercado voluntario de carbono. Cada crédito representa 1 tonelada de CO₂ evitada, verificada de forma independiente.






