Sobre el proyecto
La ecorregión de las Yungas-Jujeñas enfrenta una presión creciente por el avance de la frontera agrícola y la deforestación. Corredor de los Cedros actúa sobre esa amenaza protegiendo miles de km² de bosque nativo que albergan especies como el Tapir y el Oso Hormiguero, ambas en peligro de extinción. A través de prácticas mejoradas de silvicultura y tareas de restauración, el proyecto incrementa el stock de carbono en el bosque, lo que permite generar créditos de reducción de emisiones a futuro. Se estima una captura de alrededor de 40.000 toneladas de carbono en 10 años.
Triple impacto
Conservación de la biodiversidad
Al prevenir la deforestación y promover la restauración forestal, el proyecto evita la liberación de carbono almacenado en el bosque, contribuyendo activamente a la mitigación del cambio climático y a la preservación de los servicios ecosistémicos de la región.
Impacto ambiental
El proyecto diversifica la matriz energética de México incorporando fuentes renovables a gran escala, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y contribuyendo a la seguridad energética del país.
Impacto social y económico
El proyecto genera oportunidades de empleo genuinas para las comunidades cercanas, contribuyendo al desarrollo social y económico local.
Ubicación
El proyecto se desarrolla en la provincia de Jujuy, Argentina, en la ecorregión de las Yungas-Jujeñas.
Responsables del proyecto
Corredor de los Cedros es desarrollado por GMF Nature Based Solutions en colaboración con los propietarios de la tierra. El proceso es validado externamente por la Universidad Nacional de Jujuy.
Metodología de medición
Las reducciones de emisiones se contabilizan siguiendo los lineamientos del IPCC. Se utiliza además la herramienta Global Forest Watch para monitorear que no ocurra deforestación en el área del proyecto.






